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Zeta: el Viaje que Nunca Termina

Hoy es un día especial. Al menos para mí y, seguramente, para todos los fanáticos de Zeta. Sí, así es, en punto de las 16:20 hrs (es decir 4:20 pm), la agrupación originaria de Puerto La Cruz (Venezuela) ha lanzado “Completar“, segundo sencillo del próximo álbum de la banda llamado Magia Infinita, sexto dentro de la trayectoria de Zeta y con un aura especial que consolida sus sonidos como una apuesta siempre llena de originalidad, riqueza cultural, talento y una pasión descontrolada por mantenerse fieles a su esencia y su propia búsqueda de sonidos, fusiones y combinaciones generalmente llenas de una experimentación exquisita.

Es decir, ¿cómo olvidar genialidades como ‘El Rompeolas’, ‘Jupiter Espérame’, ‘Yo el Peor de Todos (Somos Cosmos)’ o ‘El Corazón que Ama no Teme Nada’?;  todas con esa bujía Avant Garde y las reminiscencias directas de la escuela del Punk Art y el Post Rock haciendo funcionar el engranaje de forma brillante, llevándonos al éxtasis de composiciones que resultan reveladoras, que se te meten bajo la piel y te hacen delirar en y con ellas, a través de sus jardines visuales y las edificaciones (ideológicas, conceptuales) que van dejando durante el proceso.

Así, de hecho, llegué a Zeta y por eso lo especial del día. Con ‘El Rompeolas’ y esa mística atmósfera que lleva toda la cadencia de la canción y que combina de manera perfecta los toques instrumentales, el trasfondo progresivo y los aullidos del vocalista haciendo detonar todo en los momentos precisos…  Así me enamoré de su música; durante una fiesta a la que ya se le estaba extinguiendo el combustible y alguien (un conocido de un camarada) se le ocurrió cambiar la tónica de la música y poner ‘El Rompeolas’; comenzando a hablar un poco de la agrupación y moviéndose lleno de inspiración al ritmo del bajo y las percusiones iniciales.

Inmediatamente, mi cuerpo, mis venas y mi sangre lo entendieron a la perfección y me levanté de mi asiento para acercarme al desconocido y comenzar a intercambiar opiniones al respecto… Le quité delicadamente el ipod con el que estaba poniendo las canciones, y comencé a buscar canciones relacionadas al tiempo que abría el navegador en mi celular para buscar información de la banda.

Al lado, el desconocido terminaba su vaso de whisky y se disponía a servirse el siguiente mientras en uno de los sillones de la sala un pareja se besaba descontroladamente y mi camarada (razón por la que estábamos en esa fiesta y sus intentos de ligue con una muchacha de la Facultad donde estudiaba), corría a su cuarto o quinto viaje al baño para vomitar todo el tequila y la cerveza que había consumido aún con más fiereza luego de que su cruzada romántica terminara en fracaso y la agonía se apoderara de su espíritu.

Encendí un cigarrillo, expulsé el humo tranquilo, terminé mi trago y comencé a leer la lírica de ‘El Rompeolas’ casi cuando el éxtasis de la canción llegaba su parte final y estaba pronto a comenzar ‘El Oscuro Silencio No se Come Mis Colores: Círculo Menor’, segundo track del álbum Explosión del Cosmos del Alma (2013) y con un inicio veloz, frenético y lleno de Hardcore que me hizo recordar, de momento, a aquella legendaria banda Crass (de la que un periodista llegó a decir en su momento que si triunfaba la Anarquía habría que dedicar dos minutos de silencio en honor a la banda británica por el espíritu y lo que su música le brindó a las raíces del Punk); para luego aterrizar en un cierre lleno de una instrumentación bella, lenta y nostálgica, que refleja los altos grados de contrastes que caracterizan  y hacen tan única la música de Zeta.

Justo como sucede más adelante en ‘Callados Estamos Perdidos: Syrtis Major’ y ‘Bosque de Pinos de Agua Salada: Rubedo’; donde la profundidad de los sonidos y la complejidad del ritmo que vierten cautivan por completo tus sentidos y te hacen dejarte atrapar entre sus telarañas y laboratorios sonoros; ahí, donde sólo conviven los esquemas desplegados de la agrupación con las fibras de tu ser dejándose llevar.

Ese es el punto con Zeta y por eso me enamoraron tan rápido y han sido tan especiales para mí… Se te meten en el alma. Te traspasan, fluyen, te incendian el pecho y hacen que, sin importar la situación, en una fiesta de desconocidos, sumergido en la derrota, al punto del hartazgo o atravesando el quiebre (no importa), tu espíritu se reanime y reencuentre las fuerzas, el resplandor que necesitaba…

‘El Rompeolas’

 

(Ok, lo reconozco, me estoy desviando. Regresemos.)

¿Por qué dije aura especial refiriéndome al próximo lanzamiento de Magia Infinita? Bueno, para comenzar, está la cuestión del proceso de grabación (único y vertiginoso) que tuvo el álbum, el cual se dio durante una sola sesión en vivo llevada a cabo en los estudios Noviembre, de la Ciudad de México, y dejó en evidencia esa gran capacidad creativa que tienen en conjunto, esa naturalidad para conseguir, en una sola sesión, la grabación tanto del audio como del video.

Misma evidencia de todo un viaje que comienza desde 2015, cuando Zeta salió en un viaje por todo el continente (de Sur a Norte) para aprender un poco más de cada Comunidad indígena a través de diferentes dinámicas culturales y sociales de interacción, donde la importancia (y el punto más relevante) eran la unión, el compañerismo y el aprendizaje cosechado para llevarlo a casa y construir una perspectiva más fuerte del hogar y la familia.

Bajo esta visión de enriquecimiento cultural y social, la música del álbum resulta bastante progresiva, con una intensa búsqueda de incorporar cambios, ser dinámicos en los pasajes y combinar elementos como una base de percusión fusionando ritmos afro caribeños (autóctonos de las islas de las Antillas hasta la bahía de Mochima al norte del estado Anzoátegui) con la esencia de elementos que mencionábamos antes de Post-Rock, Punk y Avant Garde.

El resultado desemboca en un enfoque más duro y agresivo, más agreste y compulsivo en sus ritmos; buscando expresar esa sonoridad de la vida diaria de las regiones que visitaron, esas imágenes que reflejan el choque cultural e idiosincrásico entre ambos mundos y ambas maneras de entender la vida. Pero también intentando crear esos puentes de comunicación que sirvan para crear lazos y conexiones más profundas y derribar esas fronteras que primero se deben vencer a nivel espiritual e ideológico.

Al final siempre, ha sido sello característico de Zeta y su compromiso con el compañerismo y la unión, con la lucha por construir, la hermandad y el arte (la cultura) entendidos como entes de crecimiento y desarrollo social.

“Somos un proyecto colectivo que nació por lo maravillados que nos sentimos con todos las personas que rodean nuestro entorno y conforman nuestro mundo. Recopilamos información sobre la escena DIY a nivel mundial y exponemos de manera honesta y sencilla distintos movimientos de arte que defienden el mismo principio.”

Mensaje que hace falta tome más fuerza en estos tiempos tan industriales y corporativos, en esta época tan sangrienta y en este siglo tan necesitado de estas expresiones de libertad.

‘Completar’

 

Concentrándonos en el estreno de ‘Completar’, se nota de inmediato esa combinación más arriesgada, más noise y con impulsos que brincan con un desenfreno más trepidante de una esquina llena de experimentación a otra aterida de distorsión y cambios en los ritmos y las atmósferas; mismas estructuras que demostraron en ‘Sufrir’, primer single del álbum lanzado en Noviembre del año pasado.

La canción, también, incluye una frase: “Todo nace, crece, se desenvuelve y muere’, la cual pertenece al ecuatoriano Ricardo Pita, canta-autor, compositor y gran amigo de la banda; y de alguna manera abarca las perspectivas que buscará abordar Magia Infinita durante su desarrollo, y que podría resumirse a esa conexión geográfico con el nacimiento puro de las ideas y el concepto del disco.

La fecha de este lanzamiento, además, coincide de forma instrumental con la gira que está por iniciar Zeta y que los llevará, durante dos intensas semanas, por todo el East Coast (Costa Este) y el Mid West de los Estados Unidos de Norteamérica, presentándose junto a la  banda Amor Fiiz (originaria de Neuquen, Argentina) en diferentes lugares como Miami, Philadelphia, Pittsburgh, Nashville, Atlanta y Chicago.

Gira que representa la consolidación detrás de una trayectoria llena de sudor, compromiso y batallas libradas. Una trayectoria que nos deja la belleza de un concepto musical maduro y bien ensamblado, de un ideología cimentada que nunca teme comprometerse y de un entendimiento artístico que siempre, a la usanza del dadaísmo, busca romper los límites de lo desconocido.


‘Sufrir’ (Primer Single Magia Infinita)

About Adrián Ortega

Escritor y Periodista. Diseñador, melópata, bohemio irrecuperable y apasionado desenfrenado del Post-Rock, la viticultura y el cine de Park Chan-wook. Fanático a muerte de los Ravens de Baltimore e hincha del Atlas de Guadalajara y del Chelsea Football Club. Co-Fundador y Director General del medio de difusión artística ‘Operación Marte’, co-editor del sello editorial ‘Korova Records’ (en construcción) y locutor en el canal de podcasts ‘La Tribu’. Su primer libro: "Érase una vez en Santa María", fue publicado por 'La Ratona Cartonera' en Mayo de 2015. Actualmente trabaja en su primera novela y en una serie de artículos, crónicas y ensayos de música y Rock que piensa titular "Medio Segundo de Snuff & Spaguetti".

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