Home / Periodismo / Bodega Dandy / Víctor Ortega presenta ‘Elogio del Maracanazo’ en la FIL Zócalo

Víctor Ortega presenta ‘Elogio del Maracanazo’ en la FIL Zócalo

El próximo domingo 15 de octubre, en el marco de la edición diecisiete de la FIL Zócalo, el escritor chileno Victor Hugo Ortega estará presentando su libro Elogio del Maracanazo, cuya primera edición autoeditó durante el 2013 en su tierra natal, y que significó el segundo de cuatro libros auto gestionados por él mismo desde que, en 2012, comenzó esta ardua labor de no dejarse vencer por las infinitas trabas que las Editoriales establecidas marcan con un elitismo exagerado, y publicó su primer libro: Al Pacino estuvo en Malloco. A éste, se le sumarían Relatos Huachos (2015), Las canciones que mi madre me enseñó (2016) y el mencionado Elogio del Maracanazo, donde la edición mexicana está a cargo de Librosampleados e incluye un cuento extra –‘¿Acaso crees que soy Pendejo?’ –, que no aparecía dentro de aquella primerísima edición auto-gestada en 2013.

Todos, son libros de relatos cuya fuerza narrativa y talento creativo comenzaron a abrirle caminos a Victor dentro de las letras sudamericanas y a conseguir la atención de críticos, medios y diversos puntos dentro del mercado literario. Alfredo Lewin, por ejemplo, columnista de libros en Radio Sonar, mencionó en abril de 2015 que “Ortega escribe desde la provincia con una poesía y una sensibilidad que no me voy a cansar de elogiar”, mientras que meses después, en el programa de televisión venezolana ‘De Zurda’, el periodista uruguayo Víctor Hugo Morales le comentó directamente a Ortega: “abrí el libro [Elogio del Maracanazo], como se hace con los libros, en cualquier página, y me he encontrado con una forma de escribir que me deleita”.

En el caso de Elogio del Maracanazo, los cuentos se edifican dentro de una temática sumamente atractiva, disidente y enrabiada, que va desmenuzando atmósferas e historias arrastradas por la nostalgia, la pasión y el entusiasmo que provoca el Fútbol en la vida de hinchas y aficionados al deporte; ambos altamente simbólicos en toda la complejidad del fútbol sudamericano y que trascienden a un ámbito social, cultural y político, alejándose de lo que sucede únicamente dentro de la cancha.

El relato que sirve como inspiración directa para el título del libro, ‘Maracanazo’, es quizá el principal de todo el volumen y narra el devenir de dos chilenos que emprenden el viaje a Uruguay para conocer a Alcides Edgardo Ghiggia, autor del 2-1 con que Uruguay se coronó en el mundial del 50 al ganarle a Brasil en casa, en Río de Janeiro. De este relato se crean puentes de conexión con otras narrativas de la obra, tales como ‘El Fotógrafo de Bielsa’, ‘Allende era de Everton’ o ‘Yo ayudé al Coto Sierra a hacer ese gol’; siempre revelando diferentes sabores y matices donde el balompié impacta directamente (o sin quererlo) en una persona.

Es un rompecabezas de historias, páginas y ecos donde también se revela el resultado del camino recorrido, el estoicismo de espíritu y las adversidades libradas… Porque a pesar de la lucha infinita que significa abrirse paso entre los descampados y deshuesaderos que representan el árido mundo de la auto-edición; el ímpetu de Víctor nunca se ha extinguido ni ha perdido fuerza o energía, demostrando que siempre (no importa lo que te diga cualquier otro) es mejor tronarse los dedos, morderse el labio inferior y lanzarse sin el paracaídas abierto a las bellas tormentas de la aventura, la libertad y lo desconocido… Sólo acaso así nos enfrentaremos a lo qué somos en realidad y podremos cristalizar rincones oscuros (y brillantes) que desconocíamos hasta entonces pero que sin duda marcarán una idea más evolucionada del porvenir.

Al respecto, para una entrevista publicada en el diario digital ‘La Nación’, de Chile, Victor platica sobre cómo ha sido toda esta labor desde sus inicios –cuando se dio cuenta lo difícil que sería publicar dentro de una industria politizado y dominada por cosas ajenas al talento literario– hasta la fecha, época en que regresa a México por segunda ocasión.

“Contacté algunas editoriales y me pasó lo que les pasa a todos cuando no tienen ‘pitutos’ o no son hijos de gente importante, así que me di cuenta rápido que no iba a ser fácil publicar. Por eso empecé a meterme en el tema de la autoedición, de la gente que vendía sus libros, como el poeta Jorge Álvarez que lo hacía en el Barrio Brasil, en el Barrio Lastarria, y vi que uno podía armar su propio texto, con un cuidado especial, si tienes a alguien que le eche un vistazo desde el punto de vista de la edición. Empecé a pedir cotizaciones y ese primer libro, “Al Pacino estuvo en Malloco”, fue un gran aprendizaje de lo que había y no había que hacer en una época en que era más fácil difundir, porque ahora son pocos los espacios.”

Desde entonces, el aprendizaje ha sido voraz y la evolución sin límites; inspirándose por todo lo que sus predecesores han hecho dentro de la literatura chilena y el oficio de la auto-edición que desempeñaron escritores como José Donoso, Enrique Lihn, Stella Díaz Varin, Cecilia Casanova, Pablo de Rokha o Lucho Cornejo, entre muchos otros, y que ahora son clásicos de la literatura y conocidos fuera y dentro de Chile.

“Históricamente, esta actividad existía y cuando empecé a mover mis libros me di cuenta que hay un montón de escritores que hacen lo mismo. Hay una ‘chiquilla’ que se llama Magdalena Bruna a la que le compré su libro en un bar en Lastarria una vez, también está el poeta Jorge Álvarez que lleva años vendiendo sus libros corcheteados en papel couché por todas partes y que nunca ha salido en la prensa. Ahí te das cuenta que la gente que tiene interés en la literatura y es como exhibicionista con la literatura, forman como una elite porque es como si estos autores no existieran. Yo siempre los nombro porque nadie se ha preocupado de incluirlos en una tesis, o de difundirlos, de referirse a ellos.”

Aquellas almas errantes que no se cansan de remar contracorriente y que siguen en busca de prevalecer auténticos, rebeldes y puros dentro del mundo de la edición; que existen a pesar de la negrura, el elitismo y lo mórbido de muchas editoriales (muchísimas) carentes de una ideología, amor a las letras, humildad, compañerismo y talento… Esas almas apasionadas que como el buen Víctor, como su proyecto Barravento Editores junto a la editora Camila Rioseco y como todos los lectores, medios y voces que se suman alrededor, siguen potencializando las visiones y resistiendo detrás de la auto-edición.

(Aquí pueden revisar más información de la presentación del domingo 15)

SAMSUNG CAMERA PICTURES

About Adrián Ortega

Editor, escritor y periodista. Diseñador gráfico, bohemio irrecuperable y melópata por naturaleza. Apasionado desenfrenado del Post-Rock, la música electrónica y la historia del Post-Punk, es Director General de Operación Marte y co-editor del sello editorial Korova Records (en construcción). Su primer libro: "Érase una vez en Santa María", fue publicado por 'La Ratona Cartonera' en Mayo de 2015. Actualmente trabaja en su primera novela y en una serie de artículos, crónicas y ensayos de Música y Rock que piensa titular "Medio Segundo de Snuff & Spaguetti".

Check Also

El Aguante #11: Hooligans, la Gambeta y el Azar Cotidiano

¡El Aguante regresa! Primer Episodio del 2018 y Adrián y Pedro analizan y profundizan en la …

Seminario: Maestros de la Animación Contemporánea

Presentado por Kinomedia Studio, Cinestésica y Operación Marte; el próximo 21 de Abril da inicio …